Rosa Canina - Parque Natural de los Montes de Málaga Guia Web Multimedia

Buscar
Vaya al Contenido

Menu Principal:

Rosa Canina

Plantas > Q - R

NOMBRE CIENTÍFICO: Rosa canina

FAMILIA
: ROSACEAE

NOMBRE COMÚN
: Escaramujo

FLORECE
: II-VII

HÁBITAT
: Matorrales espinosos caducifolios, sotobosques, setos y orlas de bosques, 100-2100 m

DISTRIBUCIÓN
: Euroasiática, noroeste africana y macaronésica.

FLORA VASCULAR DE ANDALUCÍA ORIENTAL. Edita: Consejería de Medio Ambiente. Junta de Andalucía

Rosa canina L. -escaramujo, rosal silvestre-

NP./MP.c. 1-3(5) m. Arbusto caducifolio, sarmentoso, de tallos erectos, verdes, con fuertes aguijones homogéneos. Hojas imparipinnadas, con 5-7 foliolos; foliolos 10-30(40) mm, ovados u ovado-lanceolados, de margen simple o doblemente aserrado, glabros o pelosos (sin glándulas o solo en el nervio medio); estipulas 12-20 mm, heterogéneas. Inflorescencias corimbiformes o flores solitarias. Flores 2,5-4 cm de diametro, actinomorfas, hermafroditas, pentameras; disco del receptáculo 3,5-4,5 mm, cónico, con orificio de c. 1 mm; sépalos 15-20 mm, reflejos y caducos, enteros o con lóbulos laterales, con la cara interna pelosa y la externa glabra o glandulosa; pétalos 12-20 mm, ligeramente escotados, blancos o rosa pálidos; estambres numerosos; estilos libres pero unidos por sus pelos formando una unidad. Cinorrodón 10-18 mm, globoso, urceolado o elipsoidal, glabro, a veces glanduloso y con aguijones, rojo obscuro. 2n = 35. II-VII. Matorrales espinosos caducifolios, sotobosques, setos y orlas de bosques, 100-2100 m (t-o). Euroasiática, noroeste africana y macaronésica. Todo el territorio. co. LC.

El Dr. Font Quer, en la pág. 350  de su magnífico Dioscórides renovado, explica
:
"En otros tiempos, el rosal silvestre gozó de gran aprecio por las múltiples facultades curativas que le fueron atribuidas, principalmente durante el Renacimiento. Por razón de su contenido en tanino, la más general es la astringente.
Si el nombre de tapaculo alude, como se dice, a las virtudes antidiarreicas del escaramujo o es mera corrupción de escarbaculo, con reminiscencias catalanas y francesas, no podemos dilucidarlo.
El agua de rosas, considerada como oftálmica, la pomada de rosas, el jarabe de que nos habla Andrés de Laguna, el rodomiel o miel rosada, se obtienen o preparan con los pétalos de rosas dobles, muy perfumadas y  cultivadas en jardinería.
Aunque para obtener el agua de rosas también han sido utilizados los pétalos del rosal silvestre, el mérito principal de este arbusto radica en el escaramujo, de gran valor antiscorbútico por su extraordinaria riqueza en vitamina C. Se le atribuyen también facultades diuréticas, sin temor, se dice, a que su uso prolongado dañe jamás a los riñones. Y es creencia popular que comiendo cantidad suficiente de escaramujos enteros, con sus granos y sus pelitos se arroja de sí la lombriz solitaria; algunos atribuyen su efecto a la picapica, que la tenia no podría resistir.
En cuanto a sus granos, los fructículos de dureza pétrea que guarda en su seno el escaramujo, han sido utilizados para combatir el mal de piedra, quizá por simple sugestión, que atribuiríamos a la forma y consistencia de aquéllos. En cambio, recientes investigaciones de Garello Cantoni (1939) demostraron que ejerce una influencia tóxica sobre la medula oblonga o bulbo raquídeo, y, en general sobre el sistema nervioso; influye también sobre el corazón, que, a dosis excesivas, puede pararse en diástole. Por consiguiente, obrará con prudencia todo aquel que, sin consejo médico, utilice los fructículos del escaramujo, sobre todo pulverizados.

Sin embargo, tomando de Kroeber la noticia, el cocimiento de tales granos previamente pulverizados, que huelen a vainilla, es empleado en muchas localidades alemanas en lugar del té negro y se tiene por febrífugo.
Según Leclerc, el bedegar puede considerarse tónico y antisudorífico, sobre todo tratándose de tuberculosos y nefríticos.
Se usa, la raíz, en cocimiento, a la proporción de 3 onzas por 1,5 l. de agua, hasta que mengüe a 1 l. Lo mismo, o algo más cargado se prepara el cocimiento de las hojas. Ambos sirven para cortar la diarrea, bebidos a tazas cuantas se quieran. Nada diremos de los pétalos de este rosal silvestre, porque el lector podrá utilizar con ventaja los de la rosa castellana o de la rosa de cien hojas.
Los escaramujos mejor es comerlos frescos, como una fruta cualquiera, porque no saben desagradablemente cuando están en sazón; se parten a lo largo, se quitan los huesecitos y los pelos, y se lavan en agua corriente. En este caso la vitamina se aprovecha en su totalidad.
Con los escaramujos bien limpios de pelos y granos, machacados hasta reducirlos a pulpa, y añadiéndoles por lo menos su propio peso de azúcar, se prepara, en frío, una mermelada de rosas, que contiene también la totalidad de la vitamina.
Cuando en lugar de tomar la fruta fresca o la mermelada se prepara con ella un cocimiento, parte de dicha vitamina C se destruye por el calor. Además, el contenido en vitamina varía según las razas del rosal silvestre, la localidad en que se ha criado, el tempero del año, el grado de maduración, etc., antes o después de su perfecto grado de sazón los escaramujos no han alcanzado el máximo vitamínico o van perdiéndolo con mayor o menor rapidez.
Si el cocimiento hierve largo rato, por ejemplo, hasta reducirse a una tercera parte o a la mitad la cantidad de agua puesta a hervir, la vitamina se pierde por completo o en gran parte; pero, en este caso, aprovecha como diurético y astringente.
Para las personas de edad, Fournier ("Plantes Médicinales", III pág. 356) recomienda la preparación del siguiente licor de rosas.
Se toma 1 l. de escaramujos, 3 l. de espíritu de vino y 0,5 kg. de azúcar cande, y, todo junto, se pone en una garrafa; se tiene en maceración, prolongada de quince días a un mes en un lugar caliente (entiéndase templado o no demasiado frío), y pasados aquellos días se filtra. Este aguardiente se mezcla con la cantidad de agua que cada uno prefiera. Dícese que es un licor fortificante.

En cuanto a la historia
El nombre de Rosa canina que los botánicos dan a este rosal silvestre viene a ser la traducción latina del vocablo griego kynorhodon, en castellano cinorrodon, con que estas rosas eran conocidas en la Antigüedad el cual significa "rosa de perro".
La forma de los aguijones de que está armado este rosal, que recuerda la de los colmillos de los canes, habría dado motivo al empleo de este nombre, más bien que una idea puramente despectiva, en comparación con los rosales nobles de los jardines como supone Sallent ("Flora de Catalunya", II, pág. 301).
El siguiente pasaje, que es comentario de Laguna a la zarza perruna de Dioscórides, vendría a confirmar nuestro aserto, toda vez que este signo dentario canino motivaría el uso de la planta contra la rabia; lo mismo que el empleo de los bebegares contra la alopecia obedece a la misma teoría de las señales, por la abundante "mata de pelo" que llegan a formar.
El pasaje de Laguna dice así:
La zarza perruna, si bien consideramos su descripción, es aquella que produce el escaramojo. La cual, Plinio, en el 2 capítulo del 23 libro parece que quiere llamar cynorrhodon, que es rosa canina o salvaje. Porque dice que la ceniza de aquellas esponjuelas que nacen entre las espinas del cynorrhodon, mezclada con miel es remedio contra la palarela (léase pelarela), y como las tales espongias en ninguna otra planta se hallen sino en la zarza perruna, de la cual nacen los dichos escaramojos, parece que la confunde en la rosa silvestre.
Refiere Plinio, en el mesmo lugar, que habiendo cierta mujer española soñado que enviaba la raíz de la rosa salvage a su hijo, para que la bebiese, le escribió que obedeciese a la divina revelación; de suerte que le llegó la carta en sazón y tiempo que le había mordido un perro rabioso, y ansí se salvó, sin jamás haberlo esperado, con aquel saludable remedio, el cual, de allí adelante, fue de todos solennizado. Por donde, si aquesto es verdad, no son del todo vanos los sueños.
Como alimenticios, los escaramujos fueron empleados por el hombre desde época remotísima: restos de ellos se han encontrado en las viviendas lacustres prehistóricas. "


 
Regreso al contenido | Regreso al menu principal