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Pistacia Terebinthus

Plantas > P

NOMBRE CIENTÍFICO: Pistacia terebinthus

FAMILIA
: ANACARDIACEAE

NOMBRE COMÚN
: Cornicabra

FLORECE
: IV-VI

HÁBITAT
: Bosques y bosquetes esclerófilos, marcescentes o caducifolios, 200-1600 m

DISTRIBUCIÓN
: Mediterránea y macaronésica

OBSERVACIONES: Sangrando su corteza  en verano se extrae la trementina que es la más apreciada de cuantas existen. Es una planta astringente, principalmente en cuanto se refiere a las hojas y a la corteza, y, sobre todo, a las agallas. Las raíces se emplean para combatir la ascitis.

FLORA VASCULAR DE ANDALUCÍA ORIENTAL. Edita: Consejería de Medio Ambiente. Junta de Andalucía

Pistacia terebinthus L. -cornicabra, terebinto-
MP.c. 1-5 m. Caducifolia, dioica, glabra, resinosa, de corteza grisácea o rojiza, con conspicuas agallas en forma de cuerno en hojas y ramas jóvenes. Hojas 7-20 cm, alternas, imparipinnadas, de raquis no alado; folíolos (3)5-9(11), de 3-6 cm, ovados, elípticos o lanceolados, mucronados, enteros, coriáceos. Inflorescencias 6-12 cm, en panículas, laxas, axilares. Flores actinomorfas, apétalas, rojizas o parduscas; las masculinas con 5 sépalos soldados de 1-1,2 mm y 5 estambres; las femeninas con 3-4 sépalos soldados de 1-1,2 mm y ovario súpero. Fruto drupa, de 5-8 mm, ovoideo, rojizo al inicio, pardusco en la madurez. 2n = 30. IV-VI. Bosques y bosquetes esclerófilos, marcescentes o caducifolios, 200-1600 m (t-s). Mediterránea y macaronésica. Todo el territorio. oc. LC. Observaciones: Dispersos por todo el área se pueden encontrar ejemplares con hojas imparipinnadas, semicaducas, de folíolo terminal sentado, de menor tamaño e incluso reducido, atribuidos a Pistacia x saportae Burn. (P. lentiscus x P. terebinthus).

El Dr. Font Quer, en la pág. 442  de su magnífico Dioscórides renovado, explica
:
"Es una planta astringente, principalmente en cuanto se refiere a las hojas y a la corteza, y, sobre todo, a las agallas. Las raíces se emplean para combatir la ascitis.
Como astringentes se usan la corteza y las agallas, maceradas en vino. En 1 l. de vino generoso se echan 3 onzas de corteza o de agallas de terebinto, y se dejan en maceración durante un novenario, transcurrido el cual se cuela el vino y se guarda. Sirve para enjuagarse la boca, para fortificar las encías.
Utilizando vino rancio en las proporciones indicadas, y raíz de terebinto en lugar de la corteza o de las agallas, en el Montsant (Tarragona), lo emplean contra aquella hidropesía del vientre llamada ascitis.
Según comunicación verbal del Dr. don Prudencio Seró, profesor de la Universidad de Barcelona, actualmente jubilado, este vino se toma a copitas. El ha visto curarse un ascítico que decía seguir este tratamiento. El doctor aclaró que no lo tuvo bajo su vigilancia, no conoció el curso de su enfermedad; supo únicamente que padecía ascitis; que dijo seguir este tratamiento; y que sanó.

En cuanto a su historia:


El terebinto es árbol muy conocido. Sus hojas, fructo y corteza restriñen y aprovechan a todas aquellas cosas a las cuales se aplica el lentisco, preparadas y tomadas en la mesma manera.

Cómese el fructo del terebinto, empero ofende al estómago, calienta, provoca la orina y incita a lujuria. Bebido con vino, es útil a las puncturas de los falangios (tarántulas). Tráennos su resina de la Arabia Petra. Nace también en Judea, en Siria, en Cipro, en Africa, en las islas llamadas Cícladas.
Tiénese por mejor la blanca, la transparente, la que tiene color de vidro, declinante sobre el azul, y la que da de si un olor suave y propio del terebinto. Hace gran ventaja a todas las otras la resina terebintina. Después de la cual es segunda en virtud la que del lentisco destila.
Tras ésta se sigue la de la pícea y abeto, a las cuales succeden la del pino y la que de las piñas resuda. Todo género de resina calienta, molifica, resuelve y tiene virtud de mundificar. Cada una dellas, lamida por si o con miel, es muy conveniente a los tósigos y tísicos, limpia el pecho, mueve la orina, digere los crudos humores, relaja el vientre, y, aplicada, establece las pestañas y cejas caducas...
Laguna insiste en que la terebintina del terebinto tiene el principado sobre todas las otras. Que sepamos, sólo él nos da el nombre catalán de arbre del pi ("abre") para esta especie, esto es, "árbol del pino", tal vez por su trementina, nombre, al parecer, totalmente extinguido.
Cuando el lentisco y el terebinto se hallan juntos no suelen faltar los mestos entre ambas especies, esto es, la Pistacia x Saportae Burnat. Este mesto lo distribuimos en el "Herbario normal", procedente de Cardó (Tarragona), con el núm. 458.
G. de Saporta y A. F. Marion, en sus "Observations sur l'hybride spontané du térébinthe et du lentisque" ("Annales des Sciences Naturelles", XIV, pág. 5, 182), trataron extensamente de este híbrido, que se distingue de sus progenitores por tener las hojas de magnitudes intermedias entre las de ambos, y con la hojuela apical, si la trae, menor que las laterales, o bien con dos hojuelas en el extremo, como en el lentisco, pero muy desiguales, o bien una de las dos nacida como si fuera terminal.
A estas transacciones puede conducir el forcejeo entre dos contrarios: el que tiene las hojas con impar y el que las da sin hojuela de nones.
Otra disyuntiva ha de dirimir esta estirpe mixta; la que se le presenta como consecuencia de que uno de sus padres, el lentisco, conserva las hojas durante el invierno, y el otro, el terebinto, las pierde. El mesto se muestra indeciso: suelen caérsele muchas hojas, pero otras aguantan firmes todo el año, y si llegan fríos excepcionales se queman como las de los lentiscos.


 
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