Papaver Somniferum - Parque Natural de los Montes de Málaga Guia Web Multimedia

Buscar
Vaya al Contenido

Menu Principal:

Papaver Somniferum

Plantas > P

NOMBRE CIENTÍFICO: Papaver somniferum

FAMILIA
: PAPAVERACEAE

NOMBRE COMÚN
: Adormidera

FLORECE
: (II)III-VI(VII).

HÁBITAT
: Vegetación arvense, a menudo en cultivos de cereal, y viaria, 0-1300 m

DISTRIBUCIÓN
: Paleotemplada.

OBSERVACIONES: Las propiedades de la subsp. somniferum se conocen desde antiguo, por lo que se ha cultivado ampliamente y es probable que aparezca también en otros lugares, aparte de los indicados. Mediante incisiones en la capsula inmadura se obtiene un latex blanquecino, que una vez desecado constituye el opio. Este contiene numerosos alcaloides, entre los que destaca la morfina, que actúa como depresor del sistema nervioso central y es un analgésico por excelencia; también contiene codeína, que inhibe el centro nervioso de la tos y se puede utilizar como antitusígeno. Es una planta venenosa que no debe emplearse, porque sus principios son sumamente tóxicos y crean dependencia. Sus semillas son ricas en aceite y se utilizan en repostería; de ellas se extrae el aceite de adormidera que tiene propiedades secantes, por lo que se emplea en la industria de barnices. También se cultiva como ornamental, existiendo variedades y formas de pétalos numerosos y de diversas tonalidades.

FLORA VASCULAR DE ANDALUCÍA ORIENTAL. Edita: Consejería de Medio Ambiente. Junta de Andalucía

Papaver somniferum L. -adormidera, amapola real-
Th.e. (20)30-100(120) cm. Tallo simple, glauco, glabro. Hojas 2-12(30) x 0,5-7(15) cm, ovado-oblongas, crenadas, dentadas o lobadas, rara vez pinnatisectas; las inferiores cortamente pecioladas, las superiores sésiles, cordado-amplexicaules, mas pequenas en la parte superior del tallo, de color verde-glauco, glabras o cubiertas de setas. Flores solitarias, actinomorfas, hermafroditas, sobre largos pedúnculos glabros, ocasionalmente con algunas setas en la parte superior. Sépalos 2, glaucos. Pétalos 4, de 20-60 x 20-70 mm, suborbiculares, rosados o violaceos, generalmente con mancha basal de color pardo-negruzco. Estambres numerosos, con filamentos ensanchados gradualmente y anteras amarillas. Ovario supero. Capsula (12)20-90 x (10)20-60 mm, subglobosa, truncada en la base, glauca, glabra, a veces pruinosa; disco estigmático con 5-18 radios prominentes, plano y lobado; semillas reniformes, reticuladas.

El Dr. Font Quer, en la pág.  238 de su magnífico Dioscórides renovado, explica
:
"Su origen no se conoce de manera cierta, aunque se supone que deriva del Papaver setigerum, especie afín, de hojas más profundamente divididas, con los gajos terminados en un pelo a modo de cerda y cápsula mucho menor; el Papaver setigerum es una planta autóctona en la Península Ibérica, que se presenta en algún que otro punto de nuestro país, desde la costa norteoriental de Cataluña hasta Portugal.
El Papaver somniferum se cultiva en gran escala en Asia Menor, Turquía, Persia, y en otros países de Oriente, para la extracción del opio y para beneficiar el aceite de sus semillas, empleado en diversos usos industriales y culinarios.
En Alemania, Polonia, Hungría y más hacia el Este, no sólo se utiliza el aceite de adormideras, sino las simientes de la variedad blanca y cápsula indehiscente, con las cuales, mezcladas con harina y amasadas convenientemente, se hacen tortas; se usan también para adornar productos de pastelería, que se recubren con las semillas antes de su cocción en el horno.
De este uso queda un recuerdo en Cataluña con el nombre de pintacoques que se da a la adormidera.

En cuanto a su historia nos sigue explicando el Dr. Font Quer
:
" Según Heer y Hartwig, citados por Kroeber, basándose en ciertos hallazgos en las habitaciones palustres, el cultivo de la adormidera se remontaría, por lo menos a 2000 años antes de nuestra Era. Aquellos cultivos se habrían hecho para beneficiar las semillas como producto alimenticio. Y si aquella famosa droga que Polidamna, la egipcíaca, había entregado a Helena, capaz de hacer olvidar toda pesadumbre era realmente, el opio, como es creencia general, ("Odisea", IV páginas 219-234), este famoso fármaco habría llegado a Grecia hace cerca de 3000 años.
Dioscórides habla extensamente de la adormidera; de la traducción de Laguna tomamos lo siguiente, y sus comentarios:
Hállase una especie de papáver doméstico, la cual se siembra en los huertos, cuya simiente se suele amasar en los panes para usar della en salud, y mézclase también con miel en lugar de alegría. Llámase thylacitis esta especie, la cual tiene las cabezuelas largas y la simiente blanca. Otra se halla salvaje y ésta hace las dichas cabezas llanas y la simiente negra la cual tiene por nombre pithitis, aunque también algunos la llaman reas, a causa que destila della un cierto licor. La tercera diferencia de papáver es más salvaje que todas, más medicinal y más luenga cuyas cabezas también son de mayor largura.
Tienen común natural de resfriar todas estas especies, por donde el cocimiento de sus hojas y cabezas, cocidas en agua es provocativo de sueño si se baña la cabeza con él y dase el mesmo a beber a los que en ningún modo pueden dormir.
De sus cabezas majadas y mezcladas con polenta se hacen emplastros útiles a las inflamaciones y al fuego de Sant Antón.
Pero conviene majarlas estando verdes, y, después de haberlas formado en pastillas, secarlas y guardarlas para usar dellas. Cuécense también las cabezas por si solas en agua hasta que la mitad se consuma; el cual cocimiento, después se torna a hervir con miel hasta que se vuelva espeso en forma de lamedor.
Esta medicina quita totalmente el dolor, mitiga la tose, reprime los humores que destilan a la caña de los pulmones y refrena los flujos estomacales. La qual obra con mayor fuerza si se mezcla con ella el de acacia y el zumo de la hipocístide.
Bévese con vino la simiente del negro papáver contra el flujo del vientre y del menstruo, y aplícase con agua sobre la frente y sienes de los que dormir no pueden. El licor de aqueste mesmo papáver tiene mayor fuerza de resfriar, de engrosar y de desecar.
Tomado del cuanto un grano de hierbo, mitiga el dolor, provoca sueño, madura y sirve a la tos y a las indisposiciones de estómago. Pero tomándose en mayor cantidad, ofende, porque hace letargia y despacha. Mezclado con aceite rosado, y puesto, sirve al dolor de cabeza. Mitiga el dolor del oído, instilado con aceite de almendras, con mirra y con azafrán.
Aprovecha mucho a las inflamaciones de ojos, aplicado con una yema de huevo asada y con el mesmo azafrán. Aplícase con vinagre sobre el fuego de Sant Antón y sobre las frescas heridas, y con leche de mujer y azafrán contra el dolor de la gota. Metido por el sieso en lugar de cala, hace dormir.
Tiénese por excelentísimo el grave, el espeso, el que, olido, hace luego dormir, el amargo al gusto, el que fácilmente se deshace en el agua, el igual, el blanco, el que ni es áspero ni granado, el que no se cuaja como la cera quando le cuelan, el que puesto al sol, se derrite, y, aplicado a la candela se enciende y da de si una llama no escura, y, finalmente, el que, después de apagado, conserva su mesmo olor.
Falsifícanle mezclándole glaudicio con él, o la goma arábiga, o el zumo de lechugas salvages. Pero el adulterado con glaucio, luego muestra el color de azafrán si le destemplamos con agua. El falsificado con el zumo de la lechuga tiene el olor más débil y muéstrase muy más áspero, y el que tiene mezcla de goma no muestra fuerza ninguna, carece de olor y es transparente. No faltan algunos desvariados que lo sofistiquen con sebo.
Tuéstase en un tiesto nuevo hasta que se pare más tierno y más rojo para las medicinas útiles a los ojos.
Diágoras, según cuenta Erasístrato, reprobó el uso del opio en el dolor de oídos y en la inflamación de los ojos, como cosa que embota la vista y engendra muy graves sueños. Añade Andreas que los ojos que se untaren con opio puro, no adulterado, cegarán luego.
Menesidemo dice que debemos solamente usar de su olor, por ser provocativo de sueño, y que, si de otra arte le administramos, daña, las cuales cosas son falsas y reprobadas por la experiencia visto que las fuerzas del opio se declaran por sus efectos.
Por tanto, no será fuera de propósito declarar el modo en que aqueste licor se coge. Algunos majan las cabezas del papaver juntamente, y las hojas, y después de haber sacado el zumo dellas por un tornillo, le majan en un mortero, y a la fin hacen ciertas pastillas dél.
Llámase meconio este zumo, y es de menor eficacia que el licor verdadero llamado opio, el cual se coge de esta manera: Después de ser ya exhalado todo el rocío, conviene, con un cuchillo, ligeramente cercenar alrededor de aquella estrelluela que se ve en la cabeza del papáver, de suerte que no penetre hasta dentro; lo qual hecho, sajaremos también al soslayo la mesma cabeza, hendiéndola por la superficie con unas cuchilladicas derechas, desde arriba hasta bajo. Después, cogiendo con el dedo la lágrima que destilare por ella, la pondremos en una escudilla, y tornaremos presto a hazer lo mismo, porque continuamente se halla el licor allí congelado, y esto no sólo en el día primero, pero también en el que tras él sigue.
Cogido el licor, se ha de majar en un mortero viejo, y, reducido a pastillas, guardarse. Pero cuando hendiéremos el papáver conviene que estemos bien retirados a atrás, para que no cojamos con los vestidos el licuor que del destilare.

Por su cuenta, Laguna hace los siguientes comentarios
:
Aunque trata Dioscórides de tres especies del papáver doméstico todavía quiso llamar a la primera dellas hortense, porque dado que todas tres suelen comúnmente sembrarse para el uso de medicina, siémbrase todavía por la mayor parte aquélla, en los huertos, por ser su simiente mucho más familiar a la vida humana, y las otras por las campañas.
Llámase thylacitis aquella primera especie por quanto sus cabezas tienen forma de odres. Llámase la mesma papáver album por ser su simiente blanca. La segunda se dice pithitis a causa que sus cabezas, de la una parte, son llanas y pueden fácilmente asentarse como una cuba. También le dieron por nombre reas, no por otro respecto sino porque principalmente della destila el opio. Dícese nigrum papáver por amor de su simiente, que es negra.
Estas dos especies de papáver son muy vulgares y conocidas por todas partes. Producen unas hojas largas, hendidas al rededor y asidas a los tallos sin intercesión de pezones, y no difieren sino en las cabezas y en la simiente, porque las cabezas del blanco tienen figura oval y están llenas de una simiente muy menuda y blanca, y la qual se suele amasar con el pan y majarse en las almendradas. Hácese también della nuagados. Las cabezas del negro son romas y la simiente, negra.
La tercera especie difiere de las otras dos en grandeza y maldad, por ser más alta de tallos y hacer las cabezas más largas y ser más perniciosa en el resfriar. Todas estas especies resfrían en el exceso cuarto, aunque se siente más intensa frialdad en el papáver tercero, de suerte que cada una onza de su simiente a un hombre de complexión delicada le hará dormir in aeternum.
Hácese el opio y el meconio de todo género de papáver, pero más potente y valeroso del negro. Llámase meconio el zumo sacado por artificio de toda la planta, y opio la lágrima que naturalmente destila della, dado que se confunden estos vocablos. El opio, en enfriar y en embotar los sentidos, haze muy grande ventaja al meconio; y con todo esto, es compuesto de algunas partes subtiles y agudas, como consta de su notable amargor... Es tan grande la frialdad del opio que quita el sentido a las partes, y así atormenta y obscurece el dolor aunque acrecienta la causa que le produjo y deja los miembros dolientes más flacos. "





 
Regreso al contenido | Regreso al menu principal