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Morus Nigra MORERA

Plantas > L - M

NOMBRE CIENTÍFICO: Morus nigra

FAMILIA
: MORACEAE

NOMBRE COMÚN
: Moral

FLORECE
: III-VI

HÁBITAT
: Cultivada y naturalizada en setos y linderos, bosques riparios, etc, 0-1000 m

DISTRIBUCIÓN
: Oriunda del O de Asia

OBSERVACIONES: El jarabe de estas moras se utiliza en gargarismos contra las inflamaciones de la garganta y de la boca. La corteza de la raíz es laxante, y se reputa eficaz para expulsar las lombrices intestinales y aun la tenia.

FLORA VASCULAR DE ANDALUCÍA ORIENTAL. Edita:Consejería de Medio Ambiente. Junta de Andalucía

Morus nigra L. -morera, moral negro-
MP.c. Hasta 15 m. Arbol monoico, de copa amplia y corteza fisurada. Hojas 5-15 cm, alternas, ovadas, gruesas y asperas al tacto, de ápice cortamente acuminado y redondeadas o cordadas en la base, con el margen serrado, de haz rugoso y de color verde oscuro, y envés de color mas pálido y } pubescente, con los nervios prominentes; pecíolo 2-5 cm. Flores dispuestas en espigas axilares, unisexuales y densas, con pedúnculos mas cortos que las inflorescencias; perianto constituido por 4 sépalos pelosos en el ápice; flores masculinas con 4 estambres, las femeninas con un pistilo y dos estigmas. Frutos agregados con sus respectivos periantos carnosos en infrutescencia (sorosis), de 1-2 cm, al principio de color rojo y en la madurez azul-violacea o negra. 2n = 89, 106, c. 304, c. 308. III-VI. Cultivada y naturalizada en setos y linderos, bosques riparios, etc, 0-1000 m (t-m). Oriunda del O de Asia. Todo el territorio. oc. LC.

El Dr. Font Quer, en la pág.  117 de su magnífico Dioscórides renovado, explica
:
El jarabe de estas moras se utiliza en gargarismos contra las inflamaciones de la garganta y de la boca. La corteza de la raíz es laxante, y se reputa eficaz para expulsar las lombrices intestinales y aun la tenia.
Dice que aprovecha, mezclado con gargarismos, en las inflamaciones y excoriaciones de la boca, la garganta y la lengua. Con el nombre de miel de moras, en las farmacopeas españolas han figurado preparaciones semejantes hasta la séptima edición de la Farmacopea oficial. La fórmula que figura en esta edición mandaba operar con vino de moras, esto es, con el jugo fermentado, que luego se estabilizaba y se mezclaba con el doble de su peso de miel; la mezcla se hervía, concentraba, clarificaba y se le quitaba la espuma, para, finalmente, colarla. En la octava edición de la misma Farmacopea, de 1930, la miel de moras ya quedó suprimida.
La corteza de la raíz, como purgante, obra efecto cuando se prepara un cocimiento con 0,5 onza de la misma en 0,5 l. de agua, la cual se deja hervir durante media hora. Este cocimiento se toma en ayunas.
Dicese que la mitad de este mismo cocimiento, propinado también en ayunas, durante varios días seguidos, acaba provocando la expulsión de la tenia. De este remedio, que data del tiempo de Dioscórides, se hace eco Fournier ("Plantes médicinales", III, pág. 62).  

Sobre su historia nos comenta
:
"En el Libro I, capítulo 143, Dioscórides trata del moral en los siguientes términos:
El moral es un árbol conocido de todos. Su fructo relaja el vientre, corrómpese fácilmente y es contrario al estómago. Lo mesmo hace el zumo que dél se esprime, el cual, cocido en un vaso de cobre o asoleádo, se vuelve más constrictivo y (si) se mezcla un poco de miel con él es útil a los catarros, a las llagas muy corrosivas y a las inflamaciones de las agallas.
Acreciéntase su virtud si se añade alumbre desmenuzable, polvo de agallas, mirra, azafrán, simiente de tamarisco, iris y encienso.
Las moras cogidas verdes, y molidas después de secas, se mezclan con las viandas, en lugar del zumaque, contra los flujos estomacales. Bebida el agua en que hobiere hervido la corteza de la raiz del moral, relaja el vientre, extermina las anchas lombrices y socorre a los que bebieron acónito.
Las hojas del moral, majadas con aceite y puestas, valen contra las quemaduras del fuego. Cocidas en agua llovediza juntamente con las hojas de la vid y de la negra higuera, ennegrecen los cabellos que se fregaren con ellas. El zumo de las hojas, esprimido y bebido cuanto la medida de un ciato, es útil contra las mordeduras de los falangios.
El cocimiento de la corteza y de las hojas es útil contra el dolor de los dientes que con él se enjaguaren. Al tiempo que se siegan los trigos, de las raíces del moral, descubiertas y hendidas, mana cierto licuor, el cual se halla el siguiente día congelado, y es muy eficaz contra el dolor de los dientes, aliende que resuelve las hinchazones y es purgativo del vientre.
De los extensos comentarios que hace Andrés de Laguna a este capítulo extractaremos los siguientes:
Hállanse del moral dos especies, conviene a saber, una blanca (la cual no fue conocida de aquellos ancianos griegos) y otra negra, (de) la cual, enjerta (en) el álamo blanco, se cree que nace la blanca.
El moral, entre todos los domésticos árboles es el último en producir sus renuevos y hojas porque no las echa de si hasta que del todo son pasados los fríos, y ansí pocas veces o ninguna se hiela, por donde los antiguos méritamente, le llamaron "prudentísima planta", visto que jamás quiere poner en condición y balanza su fructo sometiéndole a la discreción y beneficio de la primavera inconstante.
Es el moral tan amigo de conversación humana, que por maravilla quiere vivir en montañas o despoblados, sino siempre en lugares frecuentados de hombre (s), los cuales con su fructo agradable y sabroso, mantiene juntamente de carne y de vino. Las moras, antes que se maduren se muestran blancas; ansí como se van madurando se tornan rojas, y a la fin, cuando estan ya perfectamente maduras, del todo se vuelven negras; y entonces tiñen fuertemente las manos, la cual tinctura se quita dellas en fregándolas con las verdes.
Las moras, cuando son bien maduras relajan el vientre, dan poco mantenimiento y corrómpense fácilmente comidas tras las otras viandas; empero, si se comen al principio no se detienen en el estómago ni en él padecen tal corrupción, salvo si no le hallan lleno de viciosos humores, y, no corrompiéndose, humedecen juntamente y refrescan, y hacen el camino al manjar.
El zumo de las maduras, por amor de la estipticidad que tiene, es útil para las medicinas convenientes a los males de boca.
Las moras verdes, y después secadas, restriñen el vientre valerosísimamente, y ansí se administran como remedio último en las disenterias y en cualquiera otro flujo de vientre...
Tornando a la plática de las moras -dice Galeno en el Libro, VIII de la facultad de los simples-, el zumo sacado de las maduras es útil para la composición de las stomáticas medicinas, por las cuales entiende aquellas que son a la boca apropiadas. Porque stoma, en griego, significa la boca, del cual nombre se deriva stomático, que quiere decir cosa perteneciente a la boca, lo cual, mirando algunos comentadores de aqueste autor, aunque varones excelentisimos, en este lugar citan siniestramente al mesmo Galeno queriendo con su autoridad persuadir que el zumo de las moras maduras conduce a las medicinas hechas para el estómago; las cuales él nunca llamó stomáticas, sino stomáquicas ("stomachicas").
Porque ansí como de stoma, que quiere decir la boca, nace este adiectivo stomático, ni más ni menos de stomathos, que nos significa el estómago, y principalmente su superior orificio, nace estotro stomachico (por error, stomaticho), que quiere decir cosa concerniente al estómago. En este mismo error también ha caido la universal Academia de los médicos árabes, los cuales, engañados de la grande afinidad de aquellos vocablos, todos los remedios que Galeno llama stomáticos, por ser útiles a la boca, tienen por confortativos del estómago y aun los dan a beber por tales no sin gran perjuicio de la vida y salud humana, porque muchas cosas administradas en gargarismo son salubérrimas a la boca y a la garganta, las cuales, tragadas, son veneno muy pernicioso.
Para no caer, pues, en semejantes inconvenientes, siempre que en algún comentario griego, o en latino trasladado de griego, halláremos este nombre, stomático, juzgaremos que se refiere a la boca; como al estómago cuando viéremos stomachico (por error, stomatico). El zumo también de las nueces verdes, ansí como el de las moras maduras, publica Galeno por stomático (se lee stomaticho), por donde los mesmos intérpretes que arriba dije le llamaron estomacal.
Uno de los varones excelentísimos que interpretaron torcida o "siniestramente" a Galeno, a los cuales alude Laguna, fue Mattioli, quien en la edición de 1548 que tenemos constantemente a la vista, dice que el jugo de las moras maduras "es útil en los medicamentos que se preparan para el estómago". "



 
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