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Juglans Regia NOGAL

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NOMBRE CIENTÍFICO: Juglans regia

FAMILIA
: JUGLANDACEAE

NOMBRE COMÚN
: Nogal

DESCRIPCIÓN: Árbol de hoja caduca, de hasta 20m. altura, tronco grueso, corteza lisa, grisácea. Hojas alternas, compuestas, imparipinnadas, correosas. Flores femeninas, en terminales de las ramas. Fruto en drupa globosa, de 4-5 cm.,verde, denominado nuez, con una semilla comestible.

FLORECE
: IV-V

HÁBITAT
: Cultivada y naturalizada, 0-1400 m

DISTRIBUCIÓN
: Mediterránea oriental

OBSERVACIONES
: Así las hojas como los frutos del nogal, aún en leche, son astringentes, y el aceite de nueces, vermífugo. Las hojas, además, hipoglucemiantes.

FLORA VASCULAR DE ANDALUCÍA ORIENTAL. Edita: Consejería de Medio Ambiente. Junta de Andalucía

Juglans regia L. -nogal, nogal común, noguera-
MP.c. Hasta 30 m. Árbol monoico, de copa amplia y corteza grisácea, lisa o algo fisurada. Hojas alternas, imparipinnadas, compuestas por 5-9 folíolos de 6-15 cm, obovados o elípticos, el terminal más grande, con el margen entero u ondulado, asimétricos en la base. Flores unisexuales, las masculinas dispuestas en amentos de 5-14 cm, solitarios, péndulos; las femeninas solitarias o formando pequeños grupos, con ovario ínfero. Fruto drupáceo (trima), de 3-5 cm de diámetro, subgloboso, de color verde y superficie lisa; endocarpo rugulado, con una semilla cerebroide en su interior. 2n = 32. IV-V. Cultivada y naturalizada, 0-1400 m (t-m). Mediterránea oriental. Todo el territorio. oc. LC.

El Dr. Font Quer, en la pág. 111 de su magnífico Dioscórides renovado, explica
:
" Así las hojas como los frutos del nogal, aún en leche, son astringentes, y el aceite de nueces, vermífugo. Las hojas, además, hipoglucemiantes.
Los diabéticos, tomando la infusión de hojas de nogal, a la proporción de 1 ó 2 onzas por litro, hacen descender la cantidad de azúcar de la sangre y de la orina (tesis de M. Raynaud). Esta misma infusión (siempre sin azúcar) se utiliza para lavar las llagas difíciles de encorar, para combatir los sabañones (bañándolos en la infusión tan caliente como se pueda soportar), las llamadas flores blancas de las mujeres (mediante lavados uterinos), etc.
El aceite de nueces fresco, de sabor muy agradable, se emplea para expulsar la lombriz solitaria, la tenia; en ayunas, se comen las nueces que vengan en gana y, a sorbitos, 2 ó 3 onzas de aceite, no enranciado. A media mañana, si el aceite no hubiese obrado su efecto, se puede tomar una purga salina; por ejemplo medio vaso de agua de Carabaña o de Rubinat.
Con los escueznos o conchos de nueces verdes y otras substancias aromáticas se preparan diversas ratafías. He aquí una fórmula: se toma 1 litro de alcohol fuerte (de 90º - 95º), y se le echa una nuez verde quebrantada y expuesta al aire desde unas horas antes, más cuatro clavos de especia, un cañuto de canela en rama de 2 dedos de largo y un pedacito de nuez moscada (no más de la octava parte de una nuez moscada). En una botella bien tapada se dejan todos estos ingredientes en maceración con el alcohol durante cuarenta días, removiendo un poco la botella todos ellos, pasados los cuales, el alcohol se cuela por un papel de filtro.
Aparte, se prepara jarabe con 2 kg. de azúcar de terrón o cuadradillo y 1 litro de agua común, que se calientan suavemente hasta disolución completa; cuando el jarabe se haya enfriado se le añade el alcohol filtrado, y se deja unos días hasta que se homogeneice la mezcla. Si se notase demasiado fuerte, se le puede añadir mayor cantidad de jarabe. Para tonificar el estómago y ayudar a la digestión, se toma una copita antes de comer y de cenar.
Las hojas se toman también en ciertos países en forma de tisanas depurativas, a manera de té. Y cuando falta el tabaco, secas y desmenuzadas, se usan para fumar, aunque los buenos tabaquistas dicen que constituyen un deplorable substituto.  

Sobre la historia de este árbol explica
:
" Dioscórides trata de las nueces en el capítulo 141 del Libro I de "Materia médica", y se expresa en los siguientes términos según su intérprete Andrés de Laguna:
Las nueces reales, que los latinos llaman iuglandes, y, algunos, pérsicas, digérense con dificultad, hacen daño al estómago, augmentan la cólera, dan dolor de cabeza, acrecientan la tose, y, comidas en ayunas, son útiles para provocar vómito. Tienen virtud muy grande contra los venenos mortíferos, con higos y ruda, se comen antes y después dellos.
Comidas en gran cantidad, exterminan las lombrices anchas del vientre. Aplícanse en forma de emplastro, con un poco de miel y de ruda, sobre la inflamación de las tetas y sobre cualquier apostema y dislocación de miembros. Aplicadas con miel, sal y cebolla, son útiles contra las mordeduras de perros y de hombres. Quemadas con su cáscara y puestas sobre el ombligo, mitigan los dolores de tripas. Quemadas, las cáscaras de las nueces, y, después de molidas, mezcladas con vino y aceite, hacen crecer el cabello a los niños y que torne a nacer el que se ha caído si se unta la cabeza con ellas.
Empero si las nueces mondadas se queman, y, quemadas, se aplican con vino, restañan el flujo del menstruo. Maxcadas, las nueces viejas, y puestas, sanan súbito las gangrenas, los carbúnculos y las fístolas de los lagrimales, y hacen renacer los cabellos. De las nueces majadas y exprimidas se hace también aceite. Las nueces frescas, por ser más dulces, no ofenden tanto al estómago, y ansí las suelen mezclar con los ajos para quitarles el agudeza. Aplicadas, quitan los cardenales del cuerpo.
Laguna comenta así este capítulo:
El nogal es árbol muy conocido, del cual, ansí las hojas como los extremos ramillos tienen virtud estíptica; aunque mucho menor se halla en la primera cáscara de las nueces; del zumo de las cuales, cocido con miel, se hace un excelentísimo gargarismo contra las inflamaciones de la boca y de la garganta, y no inferior al arrope de moras.
Las nueces frescas son más solutivas del vientre que las añejas, porque tienen menos del constrictivo. Empero, dejadas en remejo (léase, en remojo) dentro del agua, las viejas tienen casi la mesma virtud que las frescas. El aceite que de las rancias se exprime es muy resolutivo. Las verdes, antes que se endurezcan, se confeccionan con miel o azúcar, y ansí, en conserva, son gratas al paladar y muy confortativas del estómago.
La sombra del nogal es a todo animal muy pesada y dañosa, principalmente si a ella se duerme..."


 
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