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Hedera Helix HIEDRA

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NOMBRE CIENTÍFICO: Hedera helix

FAMILIA
: ARALIACEAE

NOMBRE COMÚN
: Hiedra

FLORECE
: Final verano y otoño

HÁBITAT
: Roquedos y canchales, bosques y bosquetes esclerófilos y marcescentes, 0-1800 m

OBSERVACIONES: Al parecer la hederina, uno de los glucósido de esta planta, tiene propiedades vasodilatadoras en pequeñas dosis, y en dosis mayores provoca efectos contrarios, es decir, vasoconstrictores. Esto explicaría el uso popular, a veces contradictorio, de la hiedra.

FLORA VASCULAR DE ANDALUCÍA ORIENTAL
. Edita: Consejería de Medio Ambiente. Junta de Andalucía
Hedera helix L. -hiedra-
MP.sc. Hasta 20 m. Leñosas perennes, trepadoras. Tallos jóvenes foliiferos de verde-parduscos a rojizos. Hojas dimorfas, las de los tallos foliiferos de 1,5-6,5 cm, en general cordiformes, a veces palmeadas o hastadas, de márgen revoluto, a veces ondulado, con pelos estrellados en su mayoría estipitados, de 0,6-0,9 mm de diámetro, con 4-8 radios multidireccionales, soldados por la base hasta un 10 % de su longitud, blanquecinos; las de los tallos floríferos de mayor tamaño, elípticas u ovadas, a veces desde lanceoladas a oblongas, enteras. Umbelas simples o en racimos, con 12-20 flores. Flores 6-10 mm de diámetro, actinomorfas, hermafroditas, pentámeras; sépalos triangulares, de color castaño; pétalos deltoideos, patentes, luego reflejos, verdosos. Estambres 5, libres, amarillo-verdosos. Bayas 6,5-8 mm, globosas, negras. 2n = 48. IX-XII(I). Roquedos y canchales, bosques y bosquetes esclerófilos y marcescentes, 0-1800 m (t-s). oc. LC. HEDERA L. Nota aclaratoria: Existen muchas dificultades para la determinación correcta de los taxones de este genero. Se ha seguido la propuesta de V. Valcarcel & al. En Flora Iberica 10: 3-12 (2003). Se denominan pelos "multidireccionales" a los que son mas o menos estrellados pero cuyos radios no se disponen en el mismo plano, en contraposición a los "rotados", que son pelos estrellados y adpresos, cuyos radios se disponen en un solo plano y están mas o menos soldados en el centro.

El Dr. Font Quer, en la pág. 472 de su magnífico Dioscórides renovado, explica
:
"Cuando se la deja crecer como quiere, la hiedra se extiende y desparrama por el suelo si no encuentra donde subirse, pero si medra cerca de un peñasco o de un árbol, cuanto más corpulento mejor, se pega a la roca o al tronco mediante unas raíces que brotan de aquella parte de sus ramas que está en contacto con el que va a ser su soporte.
La hiedra puede vivir muchos años; según algunos, hasta un millar. Por tanto, no es ninguna maravilla que los antiguos vieran en ella el símbolo de la inmortalidad.
Del tronco de la hiedra, por su natural o después de hacer en él incisiones, fluye la gomorresina de hiedra.
Al parecer la hederina, uno de los glucósido de esta planta, tiene propiedades vasodilatadoras en pequeñas dosis, y en dosis mayores provoca efectos contrarios, es decir, vasoconstrictores. Esto explicaría el uso popular, a veces contradictorio, de la hiedra.
Los frutos contienen cantidades notables de hederina, y actúan como vomitivos y purgantes; dícese que basta una docena de ellos para que obren como drásticos.
En realidad son tóxicos para el hombre y sin duda, para diversos animales. Las aves los prueban raramente. De manera parecida obran las hojas; dícese que matan a los canarios enjaulados que, inexpertos, las picotean.
Todos estos efectos se atribuyen a la hederina, y se manifiestan con vómitos, diarreas y congestión de las meninges.
El cocimiento de hiedra se recomienda, al exterior, para activar el encoramiento y la cicatrización de las llagas y úlceras tórpidas. El Dr. Leclerc lo propone asimismo para atenuar la sensibilidad de los nervios periféricos y calmar el dolor en las neuritis y neuralgias.
Los pelos de figura estrellada que recubren los brotes jóvenes de la hiedra provocan en determinadas personas sensibles notables irritaciones alérgicas.
Al interior, y ante la posibilidad de intoxicaciones, es mejor abstenerse de usar esta planta.
Al exterior, para cicatrizar las llagas, puede utilizarse el cocimiento de las hojas de hiedra, que se prepara hirviendo 1 onza de las mismas, recién cogidas, en 1 l. de agua. La llaga se lava bien con este cocimiento, dos o tres veces al día, luego de lavada, se cubre la llaga o la úlcera con una o dos hojas de hiedra de las que sirvieron para preparar el cocimiento, y se recubre con la gasa y las vendas necesarias.
Contra las neuritis y neuralgias, el Dr. Leclarc recomienda también el cocimiento indicado de las hojas de hiedra o estas mismas hojas cortadas bien menuditas y picadas, que se aplican en forma de cataplasmas sobre la parte dolorida del cuerpo. En este caso, parece ser que la hederina actúa como vasoconstrictora, y determina la descongestión hasta cesar la neuralgia.
Para combatir los callos se echa una hoja de hiedra en un vaso con vinagre del más fuerte que se encuentre, en el cual se deja la hoja todo un día. Entonces se corta un pedacito de la misma suficientemente grande, que, bien empapado de vinagre, se aplica sobre el callo.
Véndese con gasa y un pedacito de tela fina, y manténgase sobre el callo durante veinticuatro horas. Quítese luego el pedacito de hoja, y según Bianor, de quien tomamos la receta, con la uña se podrá hacer saltar fácilmente el callo."


 
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