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Chinchilla-Molineta

Rutas


Se han utilizado las curvas de nivel que marcan la altitud según plano del Instituto de Cartografía de la Junta de Andalucía.



DISTANCIA: Ida y vuelta 5,6 Km.
DIFICULTAD: Baja
DESNIVEL: 70 m. (Comenzamos en 620 m y bajamos a 550 m.)
COMIENZO: Ruinas de Santillana
LLEGADA: Ruinas de Santillana
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REFERENCIAS
Km. 0,0 Ruinas Lagar Santillana
km. 0,45 Cadena a la izquierda de camino nº 10 Pocopan
Km. 0,7 Paso sobre Arroyo Chinchilla
Km. 0,82 Cadena a la izquierda
Km. 0,9 Camino a la izquierda
Km. 1,0 Arroyo Gutiérrez
Km. 1,8 Lagar Molineta
Km. 2,4 Lagar Villalba
Km. 2,8 Lagar San Antonio
Km. 5,6 Ruinas Lagar Santillana

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COMENTARIOS
Verdaderamente este camino debería denominarse Santillana-Lagar San Antonio, pues comienza en Santillana y termina en dicho lagar, no obstante se debe a que estas denominaciones están más claras como referencias en el mapa. Así, el camino en las ruinas del Lagar de Santillana, nos dirigimos hacia el norte dejando el arroyo a la derecha; a 50 m. dejamos un camino a la izquierda que asciende; continuamos y a 450 m. vemos la cadena del Camino nº10 Santillana-Pocopan, que asciende a la izquierda, lo dejamos y seguimos. Podemos contemplar vegetación de ribera, sauces, fresnos, en el mismo Santillana, olmos y una Robinia (Robinia pseudoacacia) no muy común en el Parque, enfrente una higuera, en el arroyo mentas, tarajes, adelfas, zarzas, zarzaparrillas, etc.
Continuando la marcha, a unos 700 m. cruzamos el puente del arroyo, tras una suave subida, a unos 820 m. encontramos a la izquierda una cadena, que da paso a un camino que baja, y que atravesaremos. A 60 m. de la entrada encontramos a la derecha un buen ejemplar de encina, bajo ella, dos matas de coronillas (coronilla valentina). En este punto, en repetidas ocasiones nos hemos encontrado en medio del camino con alguna que otra ardilla que, sorprendida por nuestra inesperada presencia, se cobija saltando al tronco más cercano y trepando cautamente por su cara oculta para no ser vista. Bajamos unos 200mts. y llegamos a la Hoya de Plata entre dos filas de eucaliptos jóvenes, antes de atravesar el arroyo Gutiérrez. Dejamos un camino a la izquierda, en cuyo cruce encontramos durillos, madroños, agracejos, gayumbas, etc., y al llegar al puente sobre el arroyo podemos observar al frente una encina centenaria de unos 25 m. de altura. Un poco antes de los 500 m., en una curva, una gran zarzaparrilla trepa por un olivo y un aladierno entre durillos, cantuesos, etc.
En el Km. 1,560 dos gigantescos pinos piñoneros escoltan al camino y nos sirve para indicar que un humilde moral, inapreciable en los meses fríos, les acompaña para satisfacer al caminante con sus exquisitos frutos estivales. Unos metros más adelante encontramos una mancha de pinos piñoneros perteneciente a los terrenos de Serranillo.
En el Km. 1,8 seguimos viendo pinos piñoneros, junto a jaras, bolinas, retamas, etc., y unos 250 m. más adelante vemos abajo a la izquierda las ruinas del lagar de la Molineta, con un abrevadero para animales, desde el que podemos apreciar unos pinos carrascos de gran envergadura, rodeados de cipreses, fresnos, zarzas, eucaliptos, emborrachacabras, etc.
Seguimos y contemplamos vegetación de ribera que continua paralela al camino con chopos, fresnos, y llegamos a la curva del Km 2,4, desde la que apreciamos a la izquierda las ruinas del lagar de Villalba al abrigo de dos preciosos ejemplares de castaño y nogal, de vistosos colores en los meses otoñales. Vamos bajando y llegamos al Km. 2,8, a nuestra derecha una casa particular, y un poco más adelante los límites del Parque.
En cuanto a aves, hemos percibido fugazmente la silenciosa y alocada huída de grupos de zorzales comunes entre los árboles, junto a otros acompañantes del bosque como son el siempre engalanado de peto negro y amarillo Carbonero común, el pequeño Verdecillo común delatado por su chirriante y sonoro canto, y el Arrendajo que, si bien se nos escurre entre las ramas de los árboles impidiéndonos ver su bello colorido, no puede ocultarse tras su áspero e inconfundible gruñido. Mirlo, Carbonero garrapinos, Curruca cabecinegra y capirotada, Pinzón común, Mito, Paloma torcaz, Agateador común, Pico picapinos, Petirrojo y Chochín son, entre otros, son de presencia habitual. Cabe destacar la observación de Pito real, Busardo ratonero, y Escribano soteño, así como, resaltar el descubrimiento ocasional de desplumaderos con restos de arrendajos y paloma torcaz, lo que demuestra la presencia de azor en la zona.


 
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