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Borago Officinalis

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NOMBRE CIENTÍFICO: Borago officinalis

FAMILIA:
BORAGINACEAE

NOMBRE COMÚN:
BORRAJA

FLORECE:
II–VII.

HÁBITAT:
Vegetación ruderal y viaria, preferentemente en suelos básicos, 0–900 m (t–m).

DISTRIBUCIÓN:
Mediterránea y macaronésica

OBSERVACIONES:
Se recomienda consultar texto adjunto del Dr. Font Quer

FLORA VASCULAR DE ANDALUCÍA ORIENTAL.
Edita: Consejería de Medio Ambiente. Junta de Andalucía
officinalis L. –borraja–
Th.e. Hasta 70 cm. Uni o multicaule, setoso–híspida. Tallos simples o escasamente ramificados. Hojas ovadas, ovado–elípticas o elípticas, estrechándose gradualmente en el pecíolo; las basales con pecíolo de hasta 15 cm y limbo de hasta 15 x 10 cm; las caulinares con pecíolo de hasta 16 cm y limbo de hasta 8(15) x 6(10) cm. Inflorescencia laxa, con cimas de hasta 13(16) cm; pedicelos alargándose hasta 4 cm y haciéndose recurvados en la fructificación. Flores actinomorfas, hermafroditas, pentámeras. Cáliz con lóbulos alargándose hasta 13(15) x 3(4,5) mm en la fructificación. Corola (20)25–30 mm de diámetro, rotácea, azul–violeta o rosácea, rara vez blanca, con escamas glabras en la garganta. Estambres exertos, con filamento de 1,5–2 x 1,5–2 mm y antera de 5,5–6,5 mm, con conectivo prolongado en una seta de c. 0,4 mm, longitudinalmente crestada, diminutamente tuberculada, pardo–clara. Núculas con anillo basal. 2n = 16. II–VII.  Vegetación ruderal y viaria, preferentemente en suelos básicos, 0–900 m (t–m). Mediterránea y macaronésica, cultivada y naturalizada prácticamente en toda Europa. Presente en gran parte del territorio. fr. LC.

De esta planta nos comenta el Dr. Font Quer en la pág. nº 150 de su magnífico Dioscórides:

“ La borraja se cultiva con mucha facilidad. Por su natural, nace después de las primeras lluvias otoñales, y por Semana Santa, si no antes, suelen cortarse las hojas basales para utilizarlas como verdura. Las flores se cogen más adelante. En las huertas donde ha sido cultivada y se ha dejado granar, ella misma se resiembra.
Las hojas se recolectan antes de entallecer la planta, en primavera o a fines de invierno. Las flores, cortándolas una a una, con unas tijeras o, más comúnmente con las uñas un día despejado y seco, cuando -si lo hubiere habido-, el rocío ya se ha desvanecido por completo.
La desecación ha de ser rápida, para lo cual se esparcen las flores sobre una sábana extendida y bien limpia o sobre papeles, a la sombra y en lugar ventilado, con objeto de que no pierdan su hermoso color azul. No deben cortarse los ramilletes o sumidades floridas, sino únicamente las flores por la parte superior del cabillo.
Es sudorífica y diurética. Para beneficiarse de sus facultades sudoríficas se emplean las flores; las hojas se usan para provocar la orina, y, al exterior, en cataplasmas, como emolientes.
.../..desde lejanos tiempos se estima que las flores cordiales por excelencia son cuatro, a saber, las de borraja, buglosa, violeta y rosa roja, las cuales suelen mezclarse a partes iguales y se emplean... simplemente como sudoríficas. “
Como sudoríficas, las flores de borraja se toman en infusión, bien caliente y abundante. Por ejemplo, 1/2 onza de dichas flores en 0,5 l. de agua hirviendo; se deja enfriar un poco la infusión y se toma un bol lo más lleno posible, endulzada con azúcar o miel, a gusto del paciente, que estará ya acostado al tomar el líquido, y bien arropado.
Con las cuatro flores cordiales antes mencionadas se prepara la infusión de la misma manera, empleando la misma cantidad de 1/2 onza por 0,5 l. de agua hirviendo.
En muchas comarcas de nuestro país, las hojas de borraja se dan a los enfermos, a los convalecientes y personas delicadas, simplemente hervidas con agua y sal, como si fueran espinacas, aderezadas con un poco de aceite de olivas del más fino.
Tomadas así, tienen buen sabor, son de fácil digestión y ligeramente laxantes; procúrese dejar un poco del caldo que forman, para afianzar también sus facultades diuréticas. Así las he visto comer a mi madre infinidad de veces, y yo mismo las he probado en muchas ocasiones, como es costumbre en Lérida y en toda su huerta; pero escogiendo las mejores hojas, las de la base de la planta, que descansan sobre el suelo, por lo cual es menester lavarlas muy bien antes de usarlas.
En Mallorca, con las mismas hojas, recién arrancadas y bien lavadas, hacen unos buñuelos de viento de muy agradable sabor. Se prepara una mezclilla con huevos batidos y un poco de harina de trigo candeal, que sirve para embadurnar las hojas, una a una, por ambas caras, cogiéndolas por el rabillo échanse así embadurnadas en una sartén con abundante aceite bien caliente, y el aire que las hojas retienen aprisionado entre sus bollos y rugosidades, dilatándose súbitamente, forma ampulosos buñuelos de color tostado o rubios, dentro de los cuales la borraja, queda como una delgada película verdinegra. Se espolvorean con azúcar bien molida y canela, a gusto de cada cual. “
 


 
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